La guzmania es una planta de la gran familia Bormelicaceae, compuesta por numerosas plantas exóticas y tropicales. La principal ventaja de la guzmania es su resistencia: es fácil de cuidar siempre que se mantenga un riego adecuado.
Parece una flor, pero no lo es
A simple vista, las hojas de la guzmania (de color verde intenso) parecen acabar en una espléndida flor de color rojo y más abierta. Sin embargo, eso que parece una flor es, en realidad, la continuación de las brácteas. Estas cambian de color en su extremo final obteniendo un precioso tono rojizo intenso.
Por ello, la guzmania también se conoce popularmente como "estrella escarlata". También hay variedades que tienen coloración blanca, naranja o amarilla en sus extremos.

La planta guzmania almacena agua en el tallo central
Esta característica permite a la planta resistir mejor diferentes condiciones climáticas.
A efectos prácticos, esto significa que la parte central de la guzmania (el receptáculo) debe tener siempre agua, y será importante vigilar que la tierra permanezca húmeda.
Con poca luz, perderá color
Ya hemos mencionado que esta planta es muy resistente, y de hecho puede aguantar bien si no tiene mucha luz.
Sin embargo, lo más recomendable es colocarla en un rincón de la casa que se mantenga bien iluminado, porque la falta de luz puede provocar que las brácteas pierdan el precioso color diferente de sus extremos.